LA CARTOGRAFÍA

Desde que la razón humana creó el tiempo y tuvo conciencia del entorno en que habitaba y se desarrollaba su peripecia, se afanó en representarlo, medirlo, cifrarlo y por medio de su métrica, entenderlo, servirse de él y finalmente dominarlo. Es difícil encontrar en la historia de nuestra especie un empeño más antiguo. El objetivo que ha perseguido la cartografía a través de la historia ha sido la representación del mundo conocido e imaginado, el Universo, desde lo más pequeño a lo más grande. Los mecanismos científicos para conseguirlo fueron logrados por las matemáticas y la física, solo en tecnología ha podido progresar, en busca de una representación cada vez más perfecta de la realidad. Muchos siglos de historia hay detrás de los mapas tal y como los conocemos hoy en día. Desde la idea de esfericidad de la Tierra vertida por Tales de Mileto y recogida por Ptolomeo, pasando por lapsos de estancamiento incluso retrocesos hasta el siglo XIII en que se retorna a la geografía matemática y empieza ya una carrera imparable hacia un conocimiento pormenorizado y fidedigno del orbe. Podríamos establecer como punto de partida de la cartografía científica moderna dos autores flamencos, A. Oertel y G. Kremer que junto con la imprenta juegan un papel determinante en la historia de la Ingeniería cartográfica, posibilitando la apertura de ésta a la población dejando de ser un lujo solo al alcance de nobles y monarcas. Esta Fundación gracias al trabajo incansable de recopilación y estudio de un alto erudito valenciano de curiosidad renacentista, farmacéutico, cartógrafo, mapista y mecenas como L. Giménez, tal y como lo describe el Doctor D. Manuel Chueca en su laudatio, nos permite entender el mundo de la cartografía, a través de un viaje por los siglos XVI, XVII y XVIII. Una de las colecciones más importantes que nos aporta, la constituye la colección Valencia, que se complementa con otros mapas de la misma época y autores, pero que abarcan otras regiones de la Península Ibérica, con la intención de tener una visión global de ésta época que coincide con la imprenta y el comienzo de la cartografía técnica. El capítulo dedicado a esta colección, está segmentado por escuelas, recogiendo los autores más relevantes del momento. Todos los mapas incluidos en este capítulo corresponden a planchas originales de la Fundación Giménez Lorente. La siguiente colección cartográfica formada por facsímiles, previa en el tiempo a la anterior, tiene como estandarte el Atlas portulano de Joan Martines datado en 1570 descubierto y estudiado por el propio Luis Giménez y que da paso a toda una serie de cartas y atlas portulanos encontrados en España que completan la colección. Up