LA FUNDACIÓN

por D. Manuel Chueca Pazos

Es obligado contar como sucedió. Y éste es el lugar y la ocasión más propicia. Hinc et nunc que así, en latín, suena a más erudito. Aunque es truco manido revestir de latines cualquier trivialidad para que parezca sentencia sabia, solemne y profunda. En lenguaje llano, allá por principios del 1997 me llamó mi admirado y buen amigo Manuel Bas Carbonell, sabio científico, polígrafo, bibliófilo, coleccionista y él sabrá cuantas actividades más, para comunicarme que había sido nombrado Comisario de una gran Exposición de Cartografía Valenciana referida a los siglos XVI a XIX. Que la iniciativa partía del igualmente admirado y hoy por desgracia llorado Manuel Tarancón Fandós, a la sazón Presidente de la Diputación de Valencia, patrocinadora del acontecimiento a celebrar en el Centro Cultural de la Beneficencia entre el 16 de Abril y el 1 de Junio del mismo año. Y me preguntaba con qué podría contribuir la Universidad Politécnica de Valencia.

La Península Ibérica en el Atlas Portulano de Joan Martines

Melancólicamente hube de contestarle que mi Universidad y dentro de su Campus de Vera la Escuela de Ingeniería Geodésica, el Departamento de Ingeniería Cartográfica, y el Instituto Cartográfico Valenciano, a los que dedicaba entonces mi actividad profesional, eran Instituciones modernas a las que se podía solicitar noticia sobre cualquier tecnología de vanguardia por enigmática que fuera, o aplicación informatizada y robotizada hasta el límite mismo de la pesadilla. Pero un portulano mediterráneo del siglo XVI era para nosotros algo soñado, inalcanzable, un objeto de culto. Así de simple. Y nada le pude ofrecer. Aquel fue un día académicamente triste, proclive a sombrías y pesimistas reflexiones. Porque yo pensaba y pienso, a modo de ejemplo, que se avanza más y mejor en el conocimiento de los recintos microgeodésicos hiperespaciales de incertidumbre y su definición matemático-estadística conociendo también quien era Dulcert, o Cresques, u Oertel y sus obras. Y así a mis alumnos, a los que siempre me he debido, les faltaba algo esencial y difícilmente asequible.

Se celebró la Exposición. La mejor hasta hoy. Con el mayor éxito. Y la visité y contemplé multitud de veces. Para mayor fatiga yo ocupaba también el cargo de Director del Instituto de Geografía de la extinta IVEI (Institución Valenciana de Estudios e Investigación), con sede en el mismo edificio. Y cada vez que acudía a mi trabajo la Exposición me atraía, irresistible. Y así descubrí que de 55 cartas, mapas y planos que se exponían, 32, tres de cada cinco pertenecían a la Colección Luis Giménez Lorente. El resto a la Colección Huguet, al Servicio Geográfico del Ejército, a la Biblioteca Nacional, a la Diputación, al Museo Naval .... y así sucesivamente. Pregunté y fui informado de la alta categoría social, humana y científica del propietario de semejante tesoro, farmacéutico, cartógrafo histórico, coleccionista erudito y hombre de curiosidad renacentista. Y archivé el asunto en el disco duro de las más acariciadas esperanzas. Pasó el tiempo y por la primavera de 2003, despachando con mi Rector y amigo de tantos años Justo Nieto, me dijo que le había hablado de la colección el Profesor Gaja, que frecuentaba junto con su padre la amistad de Don Luis Giménez Lorente y la tertulia que éste celebraba y dirigía en la planta baja de su casa de la Calle de Navarro Reverter de Valencia, con reminiscencias intelectuales de sabia y comprensiva rebotica de Alvaro Cunqueiro. Y de que no teniendo descendientes directos y deseando prestar un servicio más a Valencia y a las Ciencias Cartográficas, tenía por conveniente que no se perdiese y quedara a disposición de estudiosos e investigadores cuando él faltase.

No estoy muy seguro de haber guardado la compostura debida a un Excelentísimo y Magnífico Rector en despacho oficial después de semejante revelación, por amigo que sea. Sospecho que no. Atropelladamente describí lo que significaba para nuestra Universidad semejante oportunidad, lo comprendió perfectamente y me allanó un camino hasta entonces tan deseado como inaccesible. Y a partir de aquel momento no tuve prioridad mayor que establecer contacto con Don Luis Giménez Lorente. Y tuve la oportunidad de conocer a un caballero de los que hoy en día escasean tanto, intelectual brillante y mecenas en el más noble sentido de la palabra. Por añadidura conseguí un entrañable amigo, desgraciadamente por muy poco tiempo. Dios así lo ha querido.

Luis (así me he honrado en llamarle) me contó que llevaba años tratando con unos y con otros. Que no había encontrado la sinceridad, el interés y la proyección de futuro que buscaba. Que había tenido que rechazar con glacial cortesía alguna oferta de negociación económica. Y que empezaba a aburrirse. Yo le expliqué que mi Universidad solo podía retribuirle su gesto en admiración y honores académicos según prescribe la tradición casi milenaria del mecenazgo. Sin embargo, podía asegurarle que se haría lo necesario para que en nuestro Campus de Vera, en Valencia, se erigiera una Fundación que llevaría su nombre en unos locales dignamente dotados y ofrecería, a través de la Escuela y Departamento de Ingeniería Geodésica y Cartográfica, la posibilidad de difundir su trabajo e impulsar las lineas de investigación y estudios de la Historia de la Ingeniería Cartográfica en forma reglada a la Comunidad Universitaria y a todo aquél que mostrara interés por ellos. Todo se resolvió en seguida en un clima de confianza, buena voluntad y sintonía que jamás olvidaré. En Junio de 2003 tuve el honor de elevar al Vicerrectorado de Investigación, previas las consultas de apoyo pertinentes, incluso de la Delegación de Alumnos, caso ciertamente insólito en distinciones análogas, su propuesta de investidura como Doctor Honoris Causa, primera en Ingeniería Geodésica de nuestra historia universitaria.

En 11 de Junio de 2003 se firmó el Convenio entre Don Luis Giménez Lorente y la Universidad Politécnica de Valencia, representada por su Rector Magnífico Justo Nieto y Nieto, en el que el primero donaba sus Fondos Cartobibliográficos a la Universidad, que se comprometía a custodiarlos, mantenerlos en su integridad, incrementarlos, difundirlos y fomentar su estudio e investigación, creando y dotando un Patronato con sede en la Escuela de Ingeniería Geodésica, nuevo edificio entonces en construcción. La noticia salta a los medios de comunicación universitarios, locales y nacionales. En la prensa escrita, Diario de Valencia, Levante, Las Provincias, el Mundo, el Pais, la destacan y tratan con mayor o menor detalle, información y fortuna. Del mismo modo los demás rotativos, la radio y la televisión. La iniciativa académica de investidura mereció la aprobación del Consejo de Gobierno de la Universidad Politécnica de Valencia en Julio de 2003.

Acto de firma del Convenio de Donación de los Fondos

El 12 de Diciembre de 2003 se celebraba el solemne acto de investidura como Doctor Honoris Causa por la Universidad Politécnica de Valencia del desde aquel momento Excmo. Sr. Dr. D.Luis Giménez Lorente. Fue un gran día. Se llenó el Paraninfo de la Universidad. Yo hice lo que pude en la Laudatio12 y después, según el estricto, noble y viejo protocolo, Luis pronunció un discurso brillante y sentido, pleno de profundidad científica y humana. Y de nuevo el acto fue noticia destacada en los medios de comunicación social. El diario Levante se adelantó anunciando el acontecimiento con un gran reportaje el día de víspera y al día siguiente volvió a destacar el acontecimiento. Del mismo modo y en la misma fecha, Las Provincias, el Diario de Valencia, el Mundo, el Pais,.... y todos los demás. Y la radio, y la televisión. Se celebra además entre los días 12 y 15 de Diciembre de 2003, en la Sala de Exposiciones del Vicerrectorado de Cultura y en el Hall del Paraninfo de la Universidad Politécnica una primera exposición de los fondos donados. Y terminan los fastos y los homenajes y hay que afrontar el trabajo que exige la siempre dura realidad. Es preciso transformar en prosaica operatividad una idea de luminosa esperanza.

En primer lugar urge avanzar en el Convenio firmado como documento privado entre partes y elevar a escritura pública los acuerdos alcanzados, dotándose de los instrumentos legales necesarios que permitan desenvolverse libremente a la entidad jurídica que está naciendo. Así, el Patronato creado se perfecciona creándose la titulada “Fundación Giménez Lorente de la Comunidad Valenciana”, por medio de escritura pública de fecha 1 de Abril de 2004. En ella se recogen los Estatutos por los que ha de regirse, que se transcriben como Anexo I al final de este trabajo, y se nombra a los miembros del Patronato Rector, compuesto por cuatro personas, dos pertenecientes a la familia Giménez Lorente y dos a la Universidad Politécnica, así como al Director de la Fundación.

Diario Levante de 11 de Diciembre de 2003

La Universidad Politécnica efectua el primer desembolso dotacional para atender al funcionamiento corriente de la Institución. El Director del Area Jurídica de la Universidad Politécnica, D. Carlos García Gómez con su reconocida eficacia interviene directa y desinteresadamente en la redacción de los documentos descritos y en su tramitación legal y burocrática. No se lo que hubiera sido de nosotros sin su ayuda. La Fundación estará siempre en deuda con él. Me tocó hacer de Director y en ello estoy todavía. Había que empezar por trasladar físicamente los fondos donados, ordenarlos, catalogarlos e instalarlos debidamente en los locales proyectados. Naturalmente, las obras del nuevo edificio de la Escuela de Ingeniería Geodésica se retrasaron y hubo que buscar un primer acomodo transitorio en los almacenes de la Central de Seguridad de la Universidad, con objeto de que fueran adecuadamente preservados y custodiados. Afortunadamente, por aquellas fechas tuve la fortuna de hacerme con la colaboración de las funcionarias de la Universidad Rosa Font Villanueva, Ingeniera en Geodesia y Licenciada en Geografía y Maria Jesús Jiménez Martínez, Ingeniera Técnica en Topografía y en trance de graduarse como Ingeniera en Geodesia. Posteriormente se unió al grupo Miriam Villar Cano, también Ingeniera en Geodesia y Licenciada en Geografía en calidad de becaria contratada. Gracias a ellas se pudo realizar el primer traslado felizmente. Y también el segundo a los locales definitivos. Y gracias a ellas, a su vocación universitaria y su profesionalidad y nivel científico podemos seguir funcionando.

Investidura como Doctor Honoris Causa

Iban las cosas encarrilándose y tomando consistencia cuando en el verano de 2004 el Rector Nieto tuvo la ocurrencia de irse de Conseller al Gobierno de la Generalidad. Ahí queda eso. La Universidad Politécnica, que dirigió durante más de veinte años, sufrió una verdadera conmoción. El primer Vicerrector, Javier Sanz Fernández, dió un paso al frente y se encargó de todo. Y dentro del todo también estaba la Fundación, que Justo Nieto apoyaba y conocía perfectamente. Ahora había que explicársela desde el principio al nuevo Rector. Evidentemente y dentro de la descomunal herencia recibida no consideraba nuestro problema entre sus más urgentes prioridades. Tuve que abusar de la paciencia y amistad de Javier Sanz hasta donde la educación universitaria y la otra permiten. Por otra parte, habían surgido también los por lo visto inevitables problemas burocráticos y de interpretación que acompañan a tramitaciones como la descrita, que se encontraba virtualmente encallada. Existía otra cuestión más. Es así que, tras no pocos esfuerzos, se había logrado la adjudicación de unos locales dignos para la Fundación en la nueva Escuela de Ingeniería Geodésica. Y todo el mundo sabe que en una Universidad en expansión como la nuestra no existe bien material más preciado que el terreno. Vamos, más que en Hong-Kong y Manhattan juntos. Mi reino por un despacho. Y todo parece indicar que habíamos suscitado la envidia de los dioses. Sin entrar en detalles innecesarios y tal vez poco elegantes, se pasó un tiempo particularmente ingrato y por fortuna se pudieron resolver todos los problemas en una nueva comparecencia y firma de escritura pública en nueve de Noviembre de 2004. A pesar de todo, hasta el 2006 siguió coleando el problema del espacio en forma de asechanzas exteriores gratuitas dada la firmeza inatacable del compromiso suscrito. La comprensión del actual Rector, Juan Juliá y el apoyo de los Vicerrectores Francisco Mora, de Coordinación y Planificación Económica y Juan Bautista Peiró, de Cultura ha propiciado su definitiva liquidación. Así sea. Y sería muy injusto no recordar el respaldo firme del actual Director de la Escuela Francisco García.

La Fundación iniciaba su andadura con un aula de docencia, consulta e investigación dotada de una veintena de ordenadores de modelo anticuado, sobrantes de las aulas de Informática de la Escuela, pero suficientes para el nuevo trabajo que se exige de ellos. Un espacio de seguridad climatizado y con dos cajas fuertes permite archivar adecuadamente los productos cartográficos originales más valiosos. Cartoteca, libros y facsímiles se reunen en estanterías y archivadores. Se dispone de una Sala de Juntas, tres despachos, otro de Dirección, zona de reprografía y sala de exposiciones, cartoteca, archivo y almacén. Todo situado en la Planta Cuarta, Ala Sur, del nuevo edificio de la Escuela de Ingeniería Geodésica.

La primera Exposición

Fue en 15 de Julio de 2005 cuando se ultimó el traslado de los fondos y la adecuación de los locales. Ya se disponía de un lugar para abordar un programa de trabajo útil. Quedaba no obstante una importante nube en el horizonte. La Universidad había adquirido el compromiso firme de financiar la Fundación. Había hecho un desembolso en efectivo para el primer establecimiento. Pero no existía acuerdo cifrado de continuidad, con lo que era imposible no solo efectuar adquisición alguna que enriqueciese nuestros fondos, sino tan siquiera establecer el imprescindible presupuesto de gastos normales y consuntivos en materiales y salarios. Avanzando acontecimientos, y como la obligación del pobre es pedir, y si no lo hace así desde Aristóteles es sabido que no cumple con su deber, importuné y pedí, insistentemente. Por fin desde el ejercicio de 2007 se ha abierto el horizonte e incluido una partida específica para la Fundación de 30.000 euros anuales según Convenio establecido entre partes en los Presupuestos Generales de la Universidad. A partir de ahora ya es posible a lo menos administrar nuestros propios y magros recursos económicos, siempre dentro de la austeridad universitaria tradicional y planificar el futuro ordenadamente.

No obstante, en el poco tiempo útil de andadura transcurrido se han acometido y también ultimado actuaciones importantes. Gracias a la ayuda del Vicerrectorado de Cultura se ha realizado a lo largo del año 2006 la digitalización de todos los fondos cartográficos en Scanner de alta resolución, con la misma técnica empleada en la Biblioteca Nacional. Con ello se hace innecesario manejar la documentación original para cualquier trabajo de docencia, consulta e investigación, hasta alta precisión. Miriam Villar y Maria Jesús Jiménez han trabajado de firme.

Desde el año 2007 se incorporó la colaboración exterior de la profesora Dra. Margarita Ordeig Corsini, Catedrática de Arte y Directora del Museo de San Juan del Hospital y su hija, Licenciada en Arte Mar Quesada Ordeig. Su aportación es de las que no se pagan con dinero. Tal vez por eso no se cobra. La Fundación ha podido y puede funcionar por su vocación universitaria, profesionalidad y nivel científico. Entre otras cosas, dicho refuerzo ha hecho posible en un plazo razonable abrir la Exposición Permanente de la Colección Valencia, posiblemente la Cartografía más completa de nuestra Comunidad referida a los siglos XVI al XVIII, junto con ediciones facsímiles de alta calidad de diversos Mapas y Atlas de relevancia histórica mundial. Fué inaugurada en 13 de Noviembre de 2007 con la asistencia del Excmo. Sr. Rector Magnífico de la Universidad Politécnica de Valencia, Dr. D. Juan Juliá Igual y el Decano de la Real Academia de Cultura Valenciana Excmo. Sr. Dr. D. Vicente Simó Santonja en los locales de la Fundación, debidamente acondicionados.

Y si reparan en quienes firman este Estudio – Catálogo, verán que están las tres que se lo han trabajado desde la quilla a la perilla. Bueno, falta una cuarta, de sanamente envidiable como interminable curriculum. ¿Adivinan quién?. Con más lentitud va progresando la Catalogación de los Fondos por la Biblioteca General de la Universidad, con objeto de que pueda accederse a ellos desde su Banco de Datos centralizado. Alguna vez se ultimará ....... En Febrero de 2008 la Fundación concurrirá a la Exposición programada dentro del Congreso Internacional de Ingeniería Geomática y Topográfica que se celebrará en Valencia patrocinado por la Real Academia de Cultura Valenciana, la Universidad Politécnica de Valencia y el Ilustre Colegio de Ingenieros Técnicos en Topografía.

Pero parece preciso hacerse cargo de que, si se quiere que los fines de la Fundación se cumplan, es fundamental interesar a las generaciones jóvenes por los estudios cartográficos históricos. Y estando en una Universidad, eso solo puede llamarse docencia e investigación, con su secuela de Tesis, Tesinas, publicaciones, comunicaciones, etc... Y la primera y decisiva actuación se define en que, por primera vez en la Comunidad Valenciana (y hasta donde se me alcanza en el resto de las Universidades Españolas que imparten nuestra especialidad ) desde el Curso Académico 2006-07 se explica Historia de la Ingeniería Cartográfica y Cartografía Histórica en docencia reglada, como créditos de libre elección, en los locales de la Fundación y dentro del Plan de Estudios Oficial de Ingeniería Superior Geodésica, quinto curso. Se ha dirigido a un grupo de élite de siete alumnos e impartido por Miriam Villar y Maria Jesús Jiménez, con una ayuda mía puramente testimonial. Han hecho un gran trabajo. El Programa, confeccionado también por ellas y aprobado por la Jefatura de Estudios de la Escuela, es realmente ambicioso. Se transcribe como Anexo II a estas páginas.

Edificio de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Geodésica

Ahora el compromiso es crear una unidad docente de Historia de la Ingeniería Cartográfica y Cartografía Histórica que permita la promoción y desarrollo futuro de profesorado, líneas de investigación y ampliación de docencia. En ello se está, esperando mucho del apoyo de la Escuela y su actual Director. El resto ya depende de que se sea capaz de estimular al alumnado hacia unos estudios de la más alta calificación cultural, ciertamente indispensables en la formación integral del Ingeniero, aunque no sean de aplicación extendida en la práctica profesional. Personalmente espero poder ayudar a Miriam Villar y a Maria Jesús Jiménez en su prometedora carrera académica empezando por colaborar en el libro de texto que están redactando y que desarrolla su programa antes descrito. Es otro objetivo y compromiso de futuro, bien importante y necesario para contribuir al alto nivel de los estudios de Ingeniería Geodésica en nuestra Escuela y Universidad y que no tendría sentido ni medios fuera de la Fundación. Después vendrá lo que Dios quiera y el trabajo del tan pequeño como ilusionado equipo de la Fundación sea capaz de emprender y lograr en el fomento, desarrollo e investigación de la componente humanística y cultural que siempre debería acompañar a cualquier titulación técnica universitaria. Y que todo ello sirva de invitación a la colaboración interuniversitaria multidisciplinar en tareas comunes de la misma denominación. Porque no todo el afán de los estudios técnicos debe dirigirse exclusivamente a la creación a ultranza de puestos de trabajo. Puede que sea incluso un error contraproducente que se vuelva contra sí mismo.

Y desgraciadamente no termina el presente trabajo en este punto. Porque en 29 de Abril de 2006 tuve el triste deber de escribir y publicar la necrológica del primer Presidente y Fundador de la Institución que lleva su nombre, Excmo. Sr. D. Luis Giménez Lorente, recién fallecido. En la esperanza de ser en el futuro dignos de su magisterio y después de elegir a su hermano José Vicente como nuevo Presidente en sesión de Patronato de 20 de Enero de 2007, acabo con una oración por su alma y como en la necrológica con un “Con Dios, amigo”. Sirva el presente Catálogo y Estudio de los fondos de la Fundación a los trabajos futuros de estudiosos e investigadores y de homenaje póstumo al Doctor Giménez Lorente, su artífice y creador.

El Campus de Vera de la Universidad Politécnica de Valencia se encuentra al norte de la ciudad de Valencia, a 4 km del puerto, a 7.5 km de la estación del Norte de Renfe y a 13 km del aeropuerto de Valencia-Manises

Si vienes en metro, en este plano del metro de Valencia se ha señalado la ubicación del campus de Vera, y de forma destacada, las paradas más cercanas a la universidad: U.Politécnica, La Carrasca, Tarongers y Serrería (todas de las líneas 4 y 6):

Si vienes en autobús, existen 7 líneas de autobús que llevan al campus de Vera: 9, 18, 29, 40, 41 y 71

Mapa interactivo de la UPV, donde usted puede localizar el edificio 7I de la Fundación Giménez Lorente

Fundación Giménez Lorente

Dirección

Escuela Técnica Superior de Ingeniería Geodésica, Cartográfica y Topográfica. Edificio 7I

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